7
de
Febrero
MI SEBITA
Debo aclarar que estas palabras las escribí en una etapa que para mi fue dicifil, el nacimiento de mi hijo, acompañado de depre post parto, ahora el vínculo con mi hijo es como si hubiera existido desde siempre.
I.
Un sol pequeño salió de mi,
me quemaba y finalmente nació,
alumbró con luz propia
con voz propia
con visión única
aún me quema con golpes
con fiebres
con amor
la succión de la vida
es la sustentación que nos une.
II. DEPRESIÓN POST PARTO
Dolor de vivir, eso siento…
Dolor de amar, de tenerte
de amamantarte para siempre.
Miedo-dolor
Dolor terribe, inmenso
que atravieza mi pecho
Dolor por ti,
por mi,
más que l dolor de la carne
y más terrible.
Quema y apaga esa fuerza innata,
de vivir, de salir adelante,
de ver lo bello.
Un dolor tan grande, que se desea morir.
III.
Ojos de polluelo
risas de locura
porque nada entiendes
solo sientes nuestro amor
ves mis ojos
me besas y nada más sabes
juegas con mi pelo
te enojas solo
porque ese hilo aún nos une
a veces nos envuelve
y nosé si se rompa.
IV. ANGEL GUARDIAN
Una visión:
Entro a tu pieza
abro la puerta sigilosamente para no despertarte
una visión:
un velo blanco no corporeo
se escapa de ti,
por mi, se desvanece.
=
paz y tranquilidad para mi: no estas solo.
V.
Espermio más óvulo
un punzón
en la parte media del vientre…
sentí el momento justo en que viniste a mi.
Mellenaste de pues a cabeza,
algo me poseyó, eras tú,
mi pequeñin.
Me avisaste cuando llegaste,
desde el cielo que te emanó como rayo,
directo a mi ombligo.
era miercoles.
Te quiero.
VI.
Como un tornado llegaste y explotaste en mi,
y la pena y la alegría se mezclaron en una emoción indescriptible.
Te dejé, te tomé, te besé.
Finalmente , te sentí, me adueñé de ti y tú de mi,
y en un encuentro de amor y de instinto, sobrevivimos juntos a los atardeceres.
VII.
Unos ojitos vivos me despiertan
a veces me desvelan
un pequeño ser se unió a nuestro mundo y lo cambió,
con carcajadas, con leche, con llantos,
con preocupación nunca antes sentida,
con miedo nunca antes sentido, por tí,
por nosotros,
sobre todo por ti.
VIII.
AO: me dices chao
Pero también me dices no-no: que no me vaya,
siento pena-culpa
en mi pecho y ganas de sostenerte en mis brazos eternamente.
Un beso…
y sólo puedo decirte que nos vemos en la tarde.

Pensaba no escribir más, tengo una especie de letargo y sentido de estancamiento, como la carta de la vieja sabia, un tiempo de soledad, no querido.




